firmar voz

En nuestra sociedad actual mantenemos un ritmo de vida que hace que cada vez valoremos más el ahorro de tiempo y la inmediatez a la hora de realizar gestiones. Las innovaciones tecnológicas han hecho posible que podamos firmar contratos y consentimientos con nuestra propia voz, desde cualquier lugar, sin necesidad de estampar nuestra rúbrica en un documento de papel y tan sólo utilizando nuestro dispositivo móvil. Una revolución en marcha que parecía impensable hace años y que se ha convertido en una de las formas más habituales de formalizar acuerdos por sus innumerables ventajas.

Firmar por voz: es Legal con FirVox

 

Sin embargo, muchas personas tienen dudas en cuanto a la legalidad de este tipo de acciones. ¿Realmente tiene la misma validez firmar un contrato por voz que hacerlo en documento físico con nuestra firma de puño y letra? Hoy hablamos de ello en este post ¡sigue leyendo!.

La simple grabación de una llamada no es segura ni firma el contrato

Si has llevado a cabo la contratación de un servicio de una operadora de telefonía móvil o proveedor de servicios de Internet en los últimos años es muy posible que hayas dado tu consentimiento a través de una llamada telefónica, siendo advertido de que esa llamada será grabada y registrada. Pese a que el contrato se hace efectivo, los usuarios por lo general no reciben una copia física del mismo y, en el caso de que surjan problemas relacionados con ese contrato, resulta realmente complicado acceder a la grabación original.

De hecho, se han dado numerosos casos de fraude en España por suplantación de identidad en la contratación de este tipo de servicios vía telefónica. Y es que realmente cualquier persona que tenga un mínimo acceso a tus datos puede hacerse pasar por ti en una llamada, ni siquiera es necesario que imiten tu voz para proceder a la contratación de un servicio o la adquisición de un producto.

En otros sectores como el financiero, también es posible contratar ciertos servicios a través de una llamada telefónica, pero por lo general no se hacen legalmente efectivos hasta que no se envía el documento físico del contrato vía correo postal para que el usuario lo firme y lo mande de vuelta a la entidad, lo que implica que los trámites para la contratación se alarguen en el tiempo más de lo deseado.

¿Es posible firmar por voz con plena validez legal y con total seguridad?

La respuesta es ¡sí! es posible gracias a la biometría de voz. Todos los individuos tenemos una huella vocal personal y única que se genera teniendo en cuenta los rasgos del aparato vocal, que son distintos en todos los seres humanos. La tecnología biométrica permite registrar esa huella vocal para compararla con una muestra de voz y poder verificar así la identidad del hablante: si ambas coinciden estaremos totalmente seguros de que se trata de la misma persona por lo que es imposible la suplantación de identidad a la hora de firmar por voz.

No obstante, para que esta firma vocal tenga plena validez jurídica es necesario contar con una herramienta que cumpla con el reglamento eIDAS (marco jurídico común para los servicios de confianza y medios de identificación electrónica en la UE). En Biometric Vox contamos con FirVox, la primera plataforma auditada y avalada EADTrust (European Agency of Digital Trust) que ha otorgado a FirVox el sello Firma Vocal Ready! y por el reputado despacho de abogados CUATRECASAS, especializado en el derecho en el ámbito de las nuevas tecnologías.

Además de garantizar la plena validez legal de la firma vocal, FirVox permite acelerar los trámites del proceso de contratación vocal, ya que la grabación de la voz del firmante y sus parámetros biométricos quedan incrustados en un documento PDF; este archivo digital contiene la firma electrónica avanzada del usuario y se le envía minutos después de que este haya firmado con su voz. De esta forma, siempre contará con un documento que acredite su firma.

Si quieres saber más sobre nuestra herramienta FirVox ponemos a tu disposición y de forma gratuita nuestro Whitepaper sobre firma vocal ¡Descárgalo aquí!